Para un chico italiano nacido a 10 Kms de las curvas de Lesmo del circuito de Monza los motores son parte integrante de su ADN. Es una afirmación poco científica y descaradamente emocional; y también ostentosamente cierta.
He vivido casi 30 años allí. Fui por primera vez a una carrera de Formula 1 en el año 1976. El año que murió Peterson. Las cuatro ruedas me envenenaron la sangre, no puedo dejarlas a pesar de haberlo intentado en repetidas ocasiones.
El rugido de un motor de un coche de carrera me produce aún esta sensación de agobio y excitación tan típica de la adrenalina, y eso sin necesidad de meterme en un coche y arriesgar mi vida. Una sensación que se hace evidente en mi piel.
Han sido muchos años, y no precisamente de Formula 1. Otras categorías son más divertidas, competidas, en ocasiones incluso más brutales que la Formula 1.
He querido entonces dedicar este blog a recopilar y proporcionar una información detallada acerca de las disciplinas menos conocidas en Europa por parte del grande público. Espero que os guste leer las noticias tanto cuanto me gusta a mí buscarlas y escribirlas.
He vivido casi 30 años allí. Fui por primera vez a una carrera de Formula 1 en el año 1976. El año que murió Peterson. Las cuatro ruedas me envenenaron la sangre, no puedo dejarlas a pesar de haberlo intentado en repetidas ocasiones.
El rugido de un motor de un coche de carrera me produce aún esta sensación de agobio y excitación tan típica de la adrenalina, y eso sin necesidad de meterme en un coche y arriesgar mi vida. Una sensación que se hace evidente en mi piel.
Han sido muchos años, y no precisamente de Formula 1. Otras categorías son más divertidas, competidas, en ocasiones incluso más brutales que la Formula 1.
He querido entonces dedicar este blog a recopilar y proporcionar una información detallada acerca de las disciplinas menos conocidas en Europa por parte del grande público. Espero que os guste leer las noticias tanto cuanto me gusta a mí buscarlas y escribirlas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario